sábado, 28 de noviembre de 2009
Cannabis, lo que los jovenes deben saber sobre la Marihuana
Interesante documental que muestra nuevos estudios de los efectos del cannabis (marihuana) en sus consumidores, lo que se creia era una droga suave ahora comienza a demostrar sus consecuencias en generaciones presentes, entre ellas la esquizofrenia...marihuana
miércoles, 28 de octubre de 2009
El viaje del Emperador, uno de mis animales favoritos
Ganadora del Oscar al Mejor Documental.
La historia del pingüino Emperador y de sus hábitos de crianza es único. Combina elementos de amor, drama, coraje y aventura; todo en el corazón de la Antártida, el territorio más desolado y riguroso del mundo. Este guión, que fue dictado por la propia naturaleza, ha venido representándose durante cientos de años, pero fue descubierto por el ser humano recién a comienzos del siglo veinte.
La marcha de los pingüinos expone una sociedad organizada, que a simple vista se construye horizontalmente y sin líderes natos. La solidaridad y la amabilidad se resumen en ese largo invierno en el que, para mitigar el frío, deben dormir amuchados unos contra otros. Pero también, en la brutalidad y el primitivismo con que cada acto es llevado a cabo, se irá definiendo parte de la identidad de estas criaturas. La escena del apareamiento es magistral, con un erotismo que hace transpirar la pantalla. La sensualidad de ese instante mágico condensa no sólo el material de estudio, sino la fuerza de unas imágenes hipnóticas.
Aventurándose en una tierra donde ninguna otra criatura viviente se anima a emprender un viaje semejante.
Es una historia que se repite cada invierno, desde hace miles de años. Pero nunca ha existido una generación de hombres que fuera testigo de ella, para comprender su profundo significado y transmitirla, porque el territorio Antártico permanece en buena parte no colonizado aún.
El pingüino emperador recién tuvo su primer encuentro con el hombre al llevarse a cabo las primeras expediciones polares, hace ya un siglo. En la década del 50, cuando comenzaron a establecerse en ese territorio las primeras bases, la épica de la observación científica reemplazó a la leyenda en las preferencias narrativas. A la vez, el pingüino emperador y el hombre no tienen una relación mutua tan longeva como para haber generado una mitología suficiente. Siguen siendo extraños, cruzándose en muy raras ocasiones, perdidos en las apabullantes extensiones desérticas del territorio Antártico.
Una de las características más asombrosas del pingüino Emperador es su aptitud para sobrevivir el ayuno apelando a sus reservas alimenticias. Durante el período de ayuno, que se extiende alrededor de 115 días en el caso del macho, y abarca casi toda la extensión del período reproductivo (el cortejo, el acoplamiento, la postura del huevo, el período de incubación y el nacimiento de las crías ) cada ave puede llegar a perder hasta un tercio de su peso.
El acoplamiento produce un único huevo que se incuba sin nido, durante el período más frío del año - el invierno Austral imponiendo a los padres semanas enteras de ayuno y denodado esfuerzo. El huevo es extremadamente frágil y no debe entrar en contacto con el hielo. Debe ser mantenido en el pliegue del cuerpo del pingüino, una suerte de bolsa o bolsillo incubador, que evita que el huevo se congele, se quiebre o quede a merced de los depredadores que acechan en el exterior. Un promedio de apenas dos tercios de los huevos sobreviven, pero el número de huevos perdidos varía enormemente de un año a otro.
El pingüino es un animal que tiene la capacidad de regular térmicamente su propia temperatura corporal. Tiene sangre caliente y es capaz mantener una temperatura corporal constante aún en las condiciones más extremas. Puede hacerlo gracias al aceite que segrega sobre sus plumas y que las hace impermeables (es capaz de extender parejamente el aceite por todo su cuerpo con el pico y de almacenar grandes cantidades de aire entre la capa de aceite y su cuerpo, lo cual opera como capa aislante), gracias a una capa de grasa corporal (la cual le permite retener el calor del cuerpo), y también gracias al alto contenido de grasas que tiene su alimento habitual.
El pingüino también puede regular su temperatura corporal mediante dos niveles de temperatura interna diferentes: la temperatura interior, en el centro de su cuerpo, es alta, mientras que la temperatura de sus extremidades es casi tan fría como la exterior. Esta última temperatura está regulada por un sistema de intercambio de calor entre las arterias y las venas. La sangre proveniente del corazón calienta la sangre fría que proviene de las extremidades inferiores, la cual a su turno enfría la sangre que fluye por las extremidades. Además, el flujo de sangre en las extremidades puede decrecer cuando está más fría. Otras características anatómicas, fisiológicas y de comportamiento han debido desarrollarse, a medida que el pingüino ha evolucionado, para asegurar el éxito de esta termo-regulación.
Los pingüinos tienen que lidiar a la vez con las penurias de la vida en el mar y de la vida en el hielo. Así como el hábitat marino suele ser estable, el terrestre se ve sometido a los rotundos cambios climáticos estacionales. Por ende, no debe sorprender que la vida del pingüino esté marcada por la constante lucha para ajustar la temperatura de su cuerpo al frío o al calor.
Para enfrentar mejor al frío tremendo del invierno Austral, el pingüino emperador ha desarrollado modelos de comportamiento social que le aportan un fenomenal ahorro de energía. La más impresionante de estas modalidades de adaptación es la congregación en masivos grupos cerrados, en la cual los individuos se juntan cuerpo a cuerpo conformando un grupo extremadamente denso. De esa manera, sólo quedan expuestas al viento feroz las espaldas de los ejemplares, y estos se turnan de manera de que los que en principio hayan quedado en la periferia del masivo grupo puedan ir corriéndose gradualmente al centro, más protegido, hasta que les toque volver a la periferia, y así constantemente.
Otra sorprendente característica del pingüino Emperador es su capacidad de identificación y reconocimiento vocal. No solamente la cría puede reconocer a su padre al escuchar apenas dos décimas de segundo de emisión vocal, sino que es capaz de hacerlo aunque suenen simultáneamente los graznidos de otros seis padres a un volumen 6 decibeles más alto.
Las parejas se mantienen fieles durante todo el período de crianza. No obstante, la pareja no dura toda la vida. Sólo unos pocos ejemplares vuelven a reunirse de un año para el otro. La noción de territorio es virtualmente desconocida para el pingüino Emperador durante la estación reproductiva, lo cual es muy diferente de lo que sucede con el Pingüino Real. La formación en grupo cerrado, la cual requiere que los pingüinos se agrupen estrechamente cuerpo a cuerpo para conformar esa suerte de formación compacta, monolítica, sería imposible si tuvieran que defender un nido o un determinado territorio del ataque de otras aves o depredadores.
El pinguino Emperador, a pesar de ser un animal de marcha torpe y esforzada, tiene una extraordinaria resistencia, y es un magnífico nadador. Con alas rígidas, las que achata para utilizarlas como verdaderos remos, o aletas nadadoras, y un cuerpo en forma de huso extremadamente hidrodinámico, el pingüino Emperador es un buceador de campeonato, con un record fehaciente de sumergimiento de 1700 pies de profundidad!.Además de estos dos medios de transporte, y gracias a sus patas con membranas, el pingüino Emperador también puede deslizarse como por un tobogán en el hielo a velocidades que pueden alcanzar 4 y hasta 5 millas por hora. El pinguino emperador es de alta mar, come krill, peces y calamares.
Los enemigos depredadores de los pinguinos emperador: La orca, la foca leopardo; en tierra, los petreles gigantes y las gaviotas pardas antárticas que atacan a las crías.
Hoy en día, se los encuentra en los bordes limítrofes del Continente Antártico, y especialmente en Terre Adélie. Los antepasados de los pingüinos actuales vivieron en los mares australes mucho antes de la formación de los hielos, hace más de cincuenta millones de años.
En 2001, en el Mar de Ross, dos icebergs gigantescos se separaron, bloqueando el paso de las colonias de pingüinos Adélie en su búsqueda de alimento, obligándolos a un rodeo de más de 30 millas. En ese mismo año, numerosas crías de pingüinos emperador murieron ahogadas, debido a que el hielo del mar se derritió demasiado pronto, sin darles tiempo suficiente como para aprender a nadar. Aún cuando estos fenómenos son naturales, si la temperatura sigue aumentando se harán recurrentes. Las investigaciones científicas emprendidas en la Estación francesa Dumont d`Urville (en la costa oriental del Continente) han demostrado que la colonia de pingüinos emperadores del Pointe Géologie ha perdido 3.000 parejas en 50 años; los índices más altos de mortalidad, en los años 1976 y 1978, corresponden a los momentos de mayor receso y reducción del hielo marino. A la vez, en el extremo occidental del Continente, y debido al aumento de la temperatura del aire (de 4,5 grados a 5,5 grados centígrados en cincuenta años), en parte de la Península Antártica ha empezado a crecer vegetación, con la aparición de algas y musgo.
UN RECORDATORIO Y UNA ADVERTENCIA
El calentamiento global del planeta, que afecta a toda la superficie del mismo, y en particular a las regiones polares, desata cambios que afectan primordialmente a las especies que habitan esas regiones. Tanto en el Polo Norte como en el Polo Sur, las especies sufren por el adelgazamiento de la capa de hielo y sus consecuencias. A mediano plazo, los osos polares y los pinguinos no tendrán otra opción que la de modificar sus modos de vida si quieren sobrevivir a esos cambios.
La historia del pingüino Emperador y de sus hábitos de crianza es único. Combina elementos de amor, drama, coraje y aventura; todo en el corazón de la Antártida, el territorio más desolado y riguroso del mundo. Este guión, que fue dictado por la propia naturaleza, ha venido representándose durante cientos de años, pero fue descubierto por el ser humano recién a comienzos del siglo veinte.
La marcha de los pingüinos expone una sociedad organizada, que a simple vista se construye horizontalmente y sin líderes natos. La solidaridad y la amabilidad se resumen en ese largo invierno en el que, para mitigar el frío, deben dormir amuchados unos contra otros. Pero también, en la brutalidad y el primitivismo con que cada acto es llevado a cabo, se irá definiendo parte de la identidad de estas criaturas. La escena del apareamiento es magistral, con un erotismo que hace transpirar la pantalla. La sensualidad de ese instante mágico condensa no sólo el material de estudio, sino la fuerza de unas imágenes hipnóticas.
Aventurándose en una tierra donde ninguna otra criatura viviente se anima a emprender un viaje semejante.
Es una historia que se repite cada invierno, desde hace miles de años. Pero nunca ha existido una generación de hombres que fuera testigo de ella, para comprender su profundo significado y transmitirla, porque el territorio Antártico permanece en buena parte no colonizado aún.
El pingüino emperador recién tuvo su primer encuentro con el hombre al llevarse a cabo las primeras expediciones polares, hace ya un siglo. En la década del 50, cuando comenzaron a establecerse en ese territorio las primeras bases, la épica de la observación científica reemplazó a la leyenda en las preferencias narrativas. A la vez, el pingüino emperador y el hombre no tienen una relación mutua tan longeva como para haber generado una mitología suficiente. Siguen siendo extraños, cruzándose en muy raras ocasiones, perdidos en las apabullantes extensiones desérticas del territorio Antártico.
Una de las características más asombrosas del pingüino Emperador es su aptitud para sobrevivir el ayuno apelando a sus reservas alimenticias. Durante el período de ayuno, que se extiende alrededor de 115 días en el caso del macho, y abarca casi toda la extensión del período reproductivo (el cortejo, el acoplamiento, la postura del huevo, el período de incubación y el nacimiento de las crías ) cada ave puede llegar a perder hasta un tercio de su peso.
El acoplamiento produce un único huevo que se incuba sin nido, durante el período más frío del año - el invierno Austral imponiendo a los padres semanas enteras de ayuno y denodado esfuerzo. El huevo es extremadamente frágil y no debe entrar en contacto con el hielo. Debe ser mantenido en el pliegue del cuerpo del pingüino, una suerte de bolsa o bolsillo incubador, que evita que el huevo se congele, se quiebre o quede a merced de los depredadores que acechan en el exterior. Un promedio de apenas dos tercios de los huevos sobreviven, pero el número de huevos perdidos varía enormemente de un año a otro.
El pingüino es un animal que tiene la capacidad de regular térmicamente su propia temperatura corporal. Tiene sangre caliente y es capaz mantener una temperatura corporal constante aún en las condiciones más extremas. Puede hacerlo gracias al aceite que segrega sobre sus plumas y que las hace impermeables (es capaz de extender parejamente el aceite por todo su cuerpo con el pico y de almacenar grandes cantidades de aire entre la capa de aceite y su cuerpo, lo cual opera como capa aislante), gracias a una capa de grasa corporal (la cual le permite retener el calor del cuerpo), y también gracias al alto contenido de grasas que tiene su alimento habitual.
El pingüino también puede regular su temperatura corporal mediante dos niveles de temperatura interna diferentes: la temperatura interior, en el centro de su cuerpo, es alta, mientras que la temperatura de sus extremidades es casi tan fría como la exterior. Esta última temperatura está regulada por un sistema de intercambio de calor entre las arterias y las venas. La sangre proveniente del corazón calienta la sangre fría que proviene de las extremidades inferiores, la cual a su turno enfría la sangre que fluye por las extremidades. Además, el flujo de sangre en las extremidades puede decrecer cuando está más fría. Otras características anatómicas, fisiológicas y de comportamiento han debido desarrollarse, a medida que el pingüino ha evolucionado, para asegurar el éxito de esta termo-regulación.
Los pingüinos tienen que lidiar a la vez con las penurias de la vida en el mar y de la vida en el hielo. Así como el hábitat marino suele ser estable, el terrestre se ve sometido a los rotundos cambios climáticos estacionales. Por ende, no debe sorprender que la vida del pingüino esté marcada por la constante lucha para ajustar la temperatura de su cuerpo al frío o al calor.
Para enfrentar mejor al frío tremendo del invierno Austral, el pingüino emperador ha desarrollado modelos de comportamiento social que le aportan un fenomenal ahorro de energía. La más impresionante de estas modalidades de adaptación es la congregación en masivos grupos cerrados, en la cual los individuos se juntan cuerpo a cuerpo conformando un grupo extremadamente denso. De esa manera, sólo quedan expuestas al viento feroz las espaldas de los ejemplares, y estos se turnan de manera de que los que en principio hayan quedado en la periferia del masivo grupo puedan ir corriéndose gradualmente al centro, más protegido, hasta que les toque volver a la periferia, y así constantemente.
Otra sorprendente característica del pingüino Emperador es su capacidad de identificación y reconocimiento vocal. No solamente la cría puede reconocer a su padre al escuchar apenas dos décimas de segundo de emisión vocal, sino que es capaz de hacerlo aunque suenen simultáneamente los graznidos de otros seis padres a un volumen 6 decibeles más alto.
Las parejas se mantienen fieles durante todo el período de crianza. No obstante, la pareja no dura toda la vida. Sólo unos pocos ejemplares vuelven a reunirse de un año para el otro. La noción de territorio es virtualmente desconocida para el pingüino Emperador durante la estación reproductiva, lo cual es muy diferente de lo que sucede con el Pingüino Real. La formación en grupo cerrado, la cual requiere que los pingüinos se agrupen estrechamente cuerpo a cuerpo para conformar esa suerte de formación compacta, monolítica, sería imposible si tuvieran que defender un nido o un determinado territorio del ataque de otras aves o depredadores.
El pinguino Emperador, a pesar de ser un animal de marcha torpe y esforzada, tiene una extraordinaria resistencia, y es un magnífico nadador. Con alas rígidas, las que achata para utilizarlas como verdaderos remos, o aletas nadadoras, y un cuerpo en forma de huso extremadamente hidrodinámico, el pingüino Emperador es un buceador de campeonato, con un record fehaciente de sumergimiento de 1700 pies de profundidad!.Además de estos dos medios de transporte, y gracias a sus patas con membranas, el pingüino Emperador también puede deslizarse como por un tobogán en el hielo a velocidades que pueden alcanzar 4 y hasta 5 millas por hora. El pinguino emperador es de alta mar, come krill, peces y calamares.
Los enemigos depredadores de los pinguinos emperador: La orca, la foca leopardo; en tierra, los petreles gigantes y las gaviotas pardas antárticas que atacan a las crías.
Hoy en día, se los encuentra en los bordes limítrofes del Continente Antártico, y especialmente en Terre Adélie. Los antepasados de los pingüinos actuales vivieron en los mares australes mucho antes de la formación de los hielos, hace más de cincuenta millones de años.
En 2001, en el Mar de Ross, dos icebergs gigantescos se separaron, bloqueando el paso de las colonias de pingüinos Adélie en su búsqueda de alimento, obligándolos a un rodeo de más de 30 millas. En ese mismo año, numerosas crías de pingüinos emperador murieron ahogadas, debido a que el hielo del mar se derritió demasiado pronto, sin darles tiempo suficiente como para aprender a nadar. Aún cuando estos fenómenos son naturales, si la temperatura sigue aumentando se harán recurrentes. Las investigaciones científicas emprendidas en la Estación francesa Dumont d`Urville (en la costa oriental del Continente) han demostrado que la colonia de pingüinos emperadores del Pointe Géologie ha perdido 3.000 parejas en 50 años; los índices más altos de mortalidad, en los años 1976 y 1978, corresponden a los momentos de mayor receso y reducción del hielo marino. A la vez, en el extremo occidental del Continente, y debido al aumento de la temperatura del aire (de 4,5 grados a 5,5 grados centígrados en cincuenta años), en parte de la Península Antártica ha empezado a crecer vegetación, con la aparición de algas y musgo.
UN RECORDATORIO Y UNA ADVERTENCIA
El calentamiento global del planeta, que afecta a toda la superficie del mismo, y en particular a las regiones polares, desata cambios que afectan primordialmente a las especies que habitan esas regiones. Tanto en el Polo Norte como en el Polo Sur, las especies sufren por el adelgazamiento de la capa de hielo y sus consecuencias. A mediano plazo, los osos polares y los pinguinos no tendrán otra opción que la de modificar sus modos de vida si quieren sobrevivir a esos cambios.
lunes, 21 de septiembre de 2009
A prueba de fuego ( Fireproof)
Drama romántico / SINOPSIS: Un joven bombero que, tras una valiente acción se convierte en un héroe para toda la ciudad, pasa sin embargo por una grave crisis matrimonial... Los creadores de "Facing the Giants" -una cinta sobre fútbol americano y los valores cristianos que costó apenas 100.000 dólares y recaudó 10 millones- vuelven a conseguir otro sorprendente éxito de taquilla -"Fireproof", con un presupuesto estimado de medio millón de dólares, se puso en su primera semana en el 4º puesto del box office americano recaudando 6,5 millones- con este drama romántico protagonizado por Kirk Cameron, conocido por la serie "Los problemas crecen". (FILMAFFINITY)
domingo, 28 de septiembre de 2008
Chiste: Un hijo en la Universidad
Un hijo en la Universidad
Un chico se va a la universidad en los Estados Unidos, pero más o menos a la mitad del semestre se le acaba el dinero que le dieron sus padres. Se le ocurre entonces una idea brillante y llama a su padre.
- Papá, no vas a creer las maravillas modernas de la educación en este país. Resulta que aquí en mi Universidad tienen un programa para enseñar a hablar a los perros.
- ¿Y cómo puedo hacer para que acepten a Pluto, el perro de la casa?
-
- Solo envíamelo con $1,000 y yo me encargo de matricularlo.
Así es que el confiado padre envía al perro con los $1,000. Más o menos a los 2/3 meses, el muchacho se gasta el dinero y de nuevo decide volver a llamar a su padre.
- Bueno, y ¿cómo le va a Pluto? le pregunta su padre.
- Increíble, papá. Ya habla hasta por los codos, pero ahora resulta que hay otro curso más avanzado, para enseñar a los perros a leer.
- ¡No jodas! ¿Y cómo hago para que entre a ese curso?
- Solo envíame $2,500 y lo matriculo.
Así es que el ingenuo padre le envía el dinero.
Al final del curso, el chico se da cuenta que el perro no sabe ni hablar, ni leer, ni nada de nada, así es que le mete un tiro al perro.
Cuando llega a su casa al final del semestre, el padre está feliz, esperándolo.
- ¿Dónde está Pluto? Estoy deseoso de escucharlo hablar y leer. Ya tengo separada una revista de animales para que me la lea.
- Papá, no me lo vas a creer. Ya lo tenía todo preparado para el viaje, cuando lo veo acostado en el sofá, leyendo el New York Times, como todas las mañanas. De pronto me dice:
Bueno, ¿y tu viejo se sigue tirando a la pelirroja ésa que vive enfrente de la casa?'
Y el padre le contesta:
- Espero que le hayas metido un tiro a ese perro hijo de puta, antes de que hable con tu madre.
- Claro, papi ¡Eso fue exactamente lo que hice!
- Así se hace, hijo.
El chico se graduó y se convirtió en un gran político.
Un chico se va a la universidad en los Estados Unidos, pero más o menos a la mitad del semestre se le acaba el dinero que le dieron sus padres. Se le ocurre entonces una idea brillante y llama a su padre.
- Papá, no vas a creer las maravillas modernas de la educación en este país. Resulta que aquí en mi Universidad tienen un programa para enseñar a hablar a los perros.
- ¿Y cómo puedo hacer para que acepten a Pluto, el perro de la casa?
-
- Solo envíamelo con $1,000 y yo me encargo de matricularlo.
Así es que el confiado padre envía al perro con los $1,000. Más o menos a los 2/3 meses, el muchacho se gasta el dinero y de nuevo decide volver a llamar a su padre.
- Bueno, y ¿cómo le va a Pluto? le pregunta su padre.
- Increíble, papá. Ya habla hasta por los codos, pero ahora resulta que hay otro curso más avanzado, para enseñar a los perros a leer.
- ¡No jodas! ¿Y cómo hago para que entre a ese curso?
- Solo envíame $2,500 y lo matriculo.
Así es que el ingenuo padre le envía el dinero.
Al final del curso, el chico se da cuenta que el perro no sabe ni hablar, ni leer, ni nada de nada, así es que le mete un tiro al perro.
Cuando llega a su casa al final del semestre, el padre está feliz, esperándolo.
- ¿Dónde está Pluto? Estoy deseoso de escucharlo hablar y leer. Ya tengo separada una revista de animales para que me la lea.
- Papá, no me lo vas a creer. Ya lo tenía todo preparado para el viaje, cuando lo veo acostado en el sofá, leyendo el New York Times, como todas las mañanas. De pronto me dice:
Bueno, ¿y tu viejo se sigue tirando a la pelirroja ésa que vive enfrente de la casa?'
Y el padre le contesta:
- Espero que le hayas metido un tiro a ese perro hijo de puta, antes de que hable con tu madre.
- Claro, papi ¡Eso fue exactamente lo que hice!
- Así se hace, hijo.
El chico se graduó y se convirtió en un gran político.
miércoles, 16 de julio de 2008
ES BUENO SABERLO Y MÁS TENIENDO NIÑOS
En un curso de ASPIRANTES A BOMBEROS enseñaron que cuando se produce una quemadura, sea esta de la extensión que fuera, el primer auxilio es colocar la parte afectada debajo de agua fría corriente hasta que calor disminuya y pare de quemar las capas de la piel y después, clara de huevo, levemente batida (sólo para que sea más fácil de aplicar).
La semana pasada, al calentar el agua, una amiga la dejó pasar de punto; ya estaba en ebullición y cuando agarró la olla para tirar el agua, se quemó una gran parte de su mano porque el agua hirviente saltó hacia fuera cuando ella trataba de mover el recipiente.
Colocó entonces la mano debajo de la llave de agua fría, bastante tiempo para evitar el calor inicial, aunque el dolor era tremendo. Luego rompió dos huevos y separó las claras batiéndolas un poco y las puso sobre la mano.
Su mano estaba tan quemada que, en cuanto ella colocaba la clara encima de la piel, ésta se secaba y quedaba una película que después se enteró, era colágeno natural.
Estuvo por lo menos una hora colocando capa tras capa de de claras en la mano. Por la tarde, no sintió más dolor y al día siguiente apenas había una marca rojiza-morada donde se había quemado. Ella pensó que le quedaría cicatriz horrible, pero para su sorpresa, después de diez días estaba sin ninguna marca de lo acontecido.
Ni el color de la piel cambió; esa parte quemada, se recuperó totalmente por el colágeno existente en la clara de los huevos que en realidad, es una placenta y está llena de vitaminas.
Siempre puede existir alguien que necesite este mensaje.
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La semana pasada, al calentar el agua, una amiga la dejó pasar de punto; ya estaba en ebullición y cuando agarró la olla para tirar el agua, se quemó una gran parte de su mano porque el agua hirviente saltó hacia fuera cuando ella trataba de mover el recipiente.
Colocó entonces la mano debajo de la llave de agua fría, bastante tiempo para evitar el calor inicial, aunque el dolor era tremendo. Luego rompió dos huevos y separó las claras batiéndolas un poco y las puso sobre la mano.
Su mano estaba tan quemada que, en cuanto ella colocaba la clara encima de la piel, ésta se secaba y quedaba una película que después se enteró, era colágeno natural.
Estuvo por lo menos una hora colocando capa tras capa de de claras en la mano. Por la tarde, no sintió más dolor y al día siguiente apenas había una marca rojiza-morada donde se había quemado. Ella pensó que le quedaría cicatriz horrible, pero para su sorpresa, después de diez días estaba sin ninguna marca de lo acontecido.
Ni el color de la piel cambió; esa parte quemada, se recuperó totalmente por el colágeno existente en la clara de los huevos que en realidad, es una placenta y está llena de vitaminas.
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viernes, 6 de junio de 2008
Los golpes de la vida
Alfonso Aguiló, www.interrogantes.net
Hay golpes en la vida William Shakespeare dejó escrito que no hay otro camino para la madurez que aprender a soportar los golpes de la vida.
Porque la vida de cualquier hombre, lo quiera o no, trae siempre golpes. Vemos que hay egoísmo, maldad, mentiras, desagradecimiento. Observamos con asombro el misterio del dolor y de la muerte. Constatamos defectos y limitaciones en los demás, y lo constatamos igualmente cada día en nosotros mismos.
Toda esa dolorosa experiencia es algo que, si lo sabemos asumir, puede ir haciendo crecer nuestra madurez interior. La clave es saber aprovechar esos golpes, saber sacar todo el oculto valor que encierra aquello que nos contraría, lograr que nos mejore aquello que a otros les desalienta y les hunde.
Hay que saber aprovechar la experiencia negativa
¿Y por qué lo que a unos les hunde a otros les madura y les hace crecerse? Depende de cómo se reciban esos reveses. Si no se medita sobre ellos, o se medita pero sin acierto, sin saber abordarlo bien, se pierden excelentes ocasiones para madurar, o incluso se produce el efecto contrario. La falta de conocimiento propio, la irreflexión, el victimismo, la rebeldía inútil, hacen que esos golpes duelan más, que nos llenen de malas experiencias y de muy pocas enseñanzas.
La experiencia de la vida sirve de bien poco si no se sabe aprovechar. El simple transcurso de los años no siempre aporta, por sí solo, madurez a una persona. Es cierto que la madurez se va formando de modo casi imperceptible en una persona, pero la madurez es algo que se alcanza siempre gracias a un proceso de educación –y de autoeducación–, que debe saber abordarse.
Superar la frustración sin reclamar es madurar
La educación que se recibe en la familia, por ejemplo, es sin duda decisiva para madurar. Los padres no pueden estar siempre detrás de lo que hacen sus hijos, protegiéndoles o aconsejándoles a cada minuto. Han de estar cercanos, es cierto, pero el hijo ha de aprender a enfrentarse a solas con la realidad, ha de aprender a darse cuenta de que hay cosas como la frustración de un deseo intenso, la deslealtad de un amigo, la tristeza ante las limitaciones o defectos propios o ajenos..., son realidades que cada uno ha de aprender poco a poco a superar por sí mismo. Por mucho que alguien te ayude, al final siempre es uno mismo quien ha de asumir el dolor que siente, y poner el esfuerzo necesario para superar esa frustración.
Una manifestación de inmadurez es el ansia descompensada de ser querido. La persona que ansía intensamente recibir demostraciones de afecto, y que hace de ese afán vehemente de sentirse querido una permanente y angustiosa inquietud en su vida, establece unas dependencias psicológicas que le alejan del verdadero sentido del afecto y de la amistad. Una persona así está tan subordinada a quienes le dan el afecto que necesita, que acaba por vaciar y hasta perder el sentido de su libertad.
Paciencia con los demás con nosotros mismos y con toda la realidad que nos circunda
Saber encajar los golpes de la vida no significa ser insensible. Tiene que ver más con aprender a no pedir a la vida más de lo que puede dar, aunque sin caer en un conformismo mediocre y gris; con aprender a respetar y estimar lo que a otros les diferencia de nosotros, pero manteniendo unas convicciones y unos principios claros; con ser pacientes y saber ceder, pero sin hacer dejación de derechos ni abdicar de la propia personalidad.
Hemos de aprender a tener paciencia. A vivir sabiendo que todo lo grande es fruto de un esfuerzo continuado, que siempre cuesta y necesita tiempo. A tener paciencia con nosotros mismos, que es decisivo para la propia maduración, y a tener paciencia con todos (sobre todo con los tenemos más cerca).
Y podría hablarse, por último, de otro tipo de paciencia, no poco importante: la paciencia con la terquedad de la realidad que nos rodea. Porque si queremos mejorar nuestro entorno necesitamos armarnos de paciencia, prepararnos para soportar contratiempos sin caer en la amargura. Por la paciencia el hombre se hace dueño de sí mismo, aprende a robustecerse en medio de las adversidades. La paciencia otorga paz y serenidad interior. Hace al hombre capaz de ver la realidad con visión de futuro, sin quedarse enredado en lo inmediato. Le hace mirar por sobreelevación los acontecimientos, que toman así una nueva perspectiva. Son valores que quizá cobran fuerza en nuestro horizonte personal a medida que la vida avanza: cada vez valoramos más la paciencia, ese saber encajar los golpes de la vida, mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades.
Hay golpes en la vida William Shakespeare dejó escrito que no hay otro camino para la madurez que aprender a soportar los golpes de la vida.
Porque la vida de cualquier hombre, lo quiera o no, trae siempre golpes. Vemos que hay egoísmo, maldad, mentiras, desagradecimiento. Observamos con asombro el misterio del dolor y de la muerte. Constatamos defectos y limitaciones en los demás, y lo constatamos igualmente cada día en nosotros mismos.
Toda esa dolorosa experiencia es algo que, si lo sabemos asumir, puede ir haciendo crecer nuestra madurez interior. La clave es saber aprovechar esos golpes, saber sacar todo el oculto valor que encierra aquello que nos contraría, lograr que nos mejore aquello que a otros les desalienta y les hunde.
Hay que saber aprovechar la experiencia negativa
¿Y por qué lo que a unos les hunde a otros les madura y les hace crecerse? Depende de cómo se reciban esos reveses. Si no se medita sobre ellos, o se medita pero sin acierto, sin saber abordarlo bien, se pierden excelentes ocasiones para madurar, o incluso se produce el efecto contrario. La falta de conocimiento propio, la irreflexión, el victimismo, la rebeldía inútil, hacen que esos golpes duelan más, que nos llenen de malas experiencias y de muy pocas enseñanzas.
La experiencia de la vida sirve de bien poco si no se sabe aprovechar. El simple transcurso de los años no siempre aporta, por sí solo, madurez a una persona. Es cierto que la madurez se va formando de modo casi imperceptible en una persona, pero la madurez es algo que se alcanza siempre gracias a un proceso de educación –y de autoeducación–, que debe saber abordarse.
Superar la frustración sin reclamar es madurar
La educación que se recibe en la familia, por ejemplo, es sin duda decisiva para madurar. Los padres no pueden estar siempre detrás de lo que hacen sus hijos, protegiéndoles o aconsejándoles a cada minuto. Han de estar cercanos, es cierto, pero el hijo ha de aprender a enfrentarse a solas con la realidad, ha de aprender a darse cuenta de que hay cosas como la frustración de un deseo intenso, la deslealtad de un amigo, la tristeza ante las limitaciones o defectos propios o ajenos..., son realidades que cada uno ha de aprender poco a poco a superar por sí mismo. Por mucho que alguien te ayude, al final siempre es uno mismo quien ha de asumir el dolor que siente, y poner el esfuerzo necesario para superar esa frustración.
Una manifestación de inmadurez es el ansia descompensada de ser querido. La persona que ansía intensamente recibir demostraciones de afecto, y que hace de ese afán vehemente de sentirse querido una permanente y angustiosa inquietud en su vida, establece unas dependencias psicológicas que le alejan del verdadero sentido del afecto y de la amistad. Una persona así está tan subordinada a quienes le dan el afecto que necesita, que acaba por vaciar y hasta perder el sentido de su libertad.
Paciencia con los demás con nosotros mismos y con toda la realidad que nos circunda
Saber encajar los golpes de la vida no significa ser insensible. Tiene que ver más con aprender a no pedir a la vida más de lo que puede dar, aunque sin caer en un conformismo mediocre y gris; con aprender a respetar y estimar lo que a otros les diferencia de nosotros, pero manteniendo unas convicciones y unos principios claros; con ser pacientes y saber ceder, pero sin hacer dejación de derechos ni abdicar de la propia personalidad.
Hemos de aprender a tener paciencia. A vivir sabiendo que todo lo grande es fruto de un esfuerzo continuado, que siempre cuesta y necesita tiempo. A tener paciencia con nosotros mismos, que es decisivo para la propia maduración, y a tener paciencia con todos (sobre todo con los tenemos más cerca).
Y podría hablarse, por último, de otro tipo de paciencia, no poco importante: la paciencia con la terquedad de la realidad que nos rodea. Porque si queremos mejorar nuestro entorno necesitamos armarnos de paciencia, prepararnos para soportar contratiempos sin caer en la amargura. Por la paciencia el hombre se hace dueño de sí mismo, aprende a robustecerse en medio de las adversidades. La paciencia otorga paz y serenidad interior. Hace al hombre capaz de ver la realidad con visión de futuro, sin quedarse enredado en lo inmediato. Le hace mirar por sobreelevación los acontecimientos, que toman así una nueva perspectiva. Son valores que quizá cobran fuerza en nuestro horizonte personal a medida que la vida avanza: cada vez valoramos más la paciencia, ese saber encajar los golpes de la vida, mantener la esperanza y la alegría en medio de las dificultades.
jueves, 10 de enero de 2008
Vea la evolucion del precio de la vivenda en su ciudad
Aqui os dejo una dirección, donde puedes ver si el precio de la vivienda en tu ciudad esta subiendo o no, asi como la evolución de los ultimos meses o años.http://www.expocasa.com/preciometro/
domingo, 23 de diciembre de 2007
EL SECRETO DE LOS FINLANDESES
24 horas con uno de los jóvenes de 15 años que triunfa en Pisa
¿Por qué lo habitual en Finlandia es que un adolescente normalito termine Secundaria con notas excelentes, hablando un perfecto inglés y leyendo un libro a la semana, y aquí muy pocos consiguan algo remotamente parecido? Hemos viajado al país mejor clasificado por el informe Pisa para averiguarlo.
Les presento a Saili Sipilä. Tiene 15 años. Vive con sus padres y sus dos hermanos en Espoo, una ciudad de 360.000 habitantes a las afueras de Helsinki. He volado 4.000 kilómetros para conocerlo. ¿Por qué? Por dos razones: porque soy periodista y porque tengo un hijo de la misma edad. Como periodista, quiero saber por qué Saili, un adolescente normalito de Finlandia terminará la Secundaria con excelentes notas, hablando inglés a la perfección y leyendo un libro por semana. Lo típico para un finlandés. Como padre, quiero saber si es inevitable que mi hijo, Manuel, un adolescente normalito, acabe sus estudios obligatorios aprobando por los pelos, chapurreando cuatro palabras en inglés y sin el menor interés por la lectura. Lo típico para un español. ¿Hubiera sido diferente si hubiera nacido en Finlandia? ¿Qué comparaciones entre la educación finlandesa y la española puedo hacer como periodista? ¿Qué lecciones puedo aprender como padre?
Repaso en el avión los resultados calentitos del último informe Pisa, un examen trianual que mide las capacidades de los alumnos de 15 años de 57 países en ciencias, matemáticas y lectura. Participaron 375.000 estudiantes. En España, casi 20.000 alumnos de Secundaria de 686 coles e institutos. Veamos las notas. Ciencias: Finlandia, 1ª, 563 puntos. España, 31ª, 488 puntos. Si el aprobado lo marca la media de los países de la OCDE (491 puntos), ya tenemos el primer suspenso. Matemáticas: Finlandia, 2ª, 548 puntos, a sólo uno de China Taipei. España, 31ª, 480, a cuatro de la media de los países desarrollados. Segundo insuficiente. Lectura: Finlandia, 2ª (547), por detrás de Corea del Sur. España, 35ª (461), protagoniza además el peor descenso en comprensión lectora de los países de la OCDE (485) desde el último informe. Nuestros hijos no entienden lo que leen. A la cuarta línea de cualquier texto se pierden. Muy deficiente.
Tres cates en las tres asignaturas básicas. ¿Qué hacemos? ¿Castigamos de cara a la pared a los alumnos, a los padres, a los profesores, a las autoridades, a todos? Alemania cosechó unas calabazas semejantes hace tres años y la conmoción fue tan mayúscula que los políticos se pusieron las pilas y este año sus estudiantes han aprobado con nota. Aquí, el Gobierno culpa a Franco (la precaria educación de los padres dificulta la de los hijos). Además, la fiesta va por barrios, léase por comunidades autónomas. Los riojanos pueden sacar pecho: están en el grupito de cabeza. Los andaluces deberían ir pensando en las recuperaciones: en mates les gana hasta Azerbaiyán.
Taxi hasta Espoo. Son las siete de la mañana y todavía no ha amanecido. Ni lo hará. No veré el sol durante mi estancia en Finlandia. Cielos cubiertos y noche cerrada a las tres de la tarde. En esta época del año es un país en penumbra y con sus 5,3 millones de habitantes obsesionados en encender cirios, velas y lamparitas. Limosnas de luz. Llego a casa de los Sipilä a tiempo para ser invitado al desayuno familiar. No es lo habitual, porque cada uno suele tomar un bocado por su cuenta, pero ayer (6 de diciembre) fue el Día de la Independencia y la ocasión lo merece. Me sorprende que Saili no tenga puente, pues el festivo cae en jueves. Mi hijo enlazó cuatro días de vacaciones gracias al viaducto de la Constitución. En Finlandia, si una escuela hace puente (los centros tienen autonomía para toman estas decisiones), antes obliga a sus alumnos a salir algo más tarde cada día hasta completar las clases que se hubieran perdido.
Me descalzo, dejo los zapatos en el recibidor y converso con los Sipilä en calcetines mientras damos cuenta del café, los panecillos, el zumo de bayas y el queso lapón con mermelada. Seppo, el padre, es teólogo y se gana la vida traduciendo la Biblia. Domina una docena de idiomas, entre ellos arameo, copto y árabe clásico. Leena, la madre, es enfermera y trabaja en un hospital. Mikael, el hermano mayor, tiene 18 años y quiere estudiar Arte Dramático en la universidad, pero reconoce que las posibilidades de pasar el corte a la primera son escasas. Joel, el menor, de 12 años, es discapacitado psíquico y acude a un colegio de educación especial. La vivienda familiar es un dúplex de clase media en el centro urbano de Espoo. Lo de ‘urbano’ hay que matizarlo. Un bosque de abetos limita con la casa. «Nos mudamos aquí hace año y medio. El aire es muy puro». Espoo es la segunda ciudad de Finlandia en habitantes y la de mayor porcentaje de población universitaria en un país donde el 34 por ciento de los adultos tiene estudios superiores. «No hay apenas delincuencia. Nuestros hijos pueden pasear de noche con tranquilidad», explica el padre. Y Saili apostilla en un inglés prístino: «Finlandia es segura. Ni sunamis, ni terremotos… Me gusta vivir aquí». Yo les explico que me crié en la calle. Y eso es algo que se ha perdido en España, por los menos en las grandes ciudades. Que los niños puedan jugar al aire libre sin vigilancia.
Las ocho menos cuarto. Hora de ponerse los zapatos y salir camino de las respectivas ocupaciones. Saili coge el bus urbano (no hay autobuses escolares). El billete lo subvenciona el municipio. Por ley, ningún alumno puede vivir a más de cinco kilómetros de la escuela. Podría ir caminando, un paseo de veinte minutos, pero llovizna aguanieve y no le apetece. Saili tiene moto y bicicleta, como la mayoría de sus compis, pero sólo unos pocos desafían al frío en esta época. En el exterior, las instalaciones de la escuela Saarnilaakson dan una impresión espartana, excepto por el césped de los campos de deporte que la circundan. En la entrada no se ve a decenas de estudiantes apurando el primer pitillo de la mañana, como en los institutos españoles. Ni una colilla ni una hoja ni una pintada. «Aquí no se ensucia ni la nieve», me dice el fotógrafo.
En el interior, la limpieza resalta aún más. No hay garabatos en los pupitres ni en los aseos. Todo parece recién estrenado. Saarnilaakson es una escuela pública, como el 97 por ciento de los centros finlandeses, a diferencia de España, donde el 35 por ciento son privados. Por supuesto, es gratuita. Pero el equipamiento es el de un colegio caro en nuestro país. Las aulas disponen de un televisor con pantalla gigante de plasma, acuario de 200 litros con pececitos de colores, cocina con fregadero, medios audiovisuales, aire acondicionado, muchas plantas. Hay un ordenador por cada dos alumnos. Una docena de máquinas de coser en la clase de costura, aparatos de soldar, herramientas de carpintería, esquíes… Un gimnasio cubierto, un auditorio para las clases de teatro y un comedor con autoservicio. Todo en perfecto estado de revista. Los libros de texto son gratis (¡cómo duelen los 200 euros que tengo que desembolsar cada septiembre!), el material escolar es gratis, la comida es gratis. No parece demasiado apetitosa y los estudiantes reniegan, pero la comen. Al Ayuntamiento le cuesta 65 céntimos cada menú: un plato caliente, leche y fruta.
Tanta generosidad me pone los dientes largos. Y cuando Kari Kajalainen, profesor de matemáticas, me explica que si un niño quiere estudiar, puede llegar a ser médico o juez o ingeniero, lo que se proponga, si se esfuerza, aunque su familia sea pobre, pongo cara de incredulidad. «La educación de cada finlandés le cuesta 200.000 euros al Estado, desde que entra en la guardería hasta que sale de la universidad con su título. Es el dinero mejor empleado de nuestros impuestos. La presidenta del país, Tarja Halonen, se licenció en Derecho y proviene de una humilde familia de clase obrera. «Cuando regaño a mis alumnos, les digo que están malgastando el dinero de los contribuyentes». Y otra profesora, Päivi Ketola, me cuenta que los universitarios sólo han de pagar los libros y la comida (2.50 euros en la cafetería de la facultad). El Estado los ayuda a emanciparse con subvenciones para alquilar una vivienda y una paga. Todo el sistema está montado para que los finlandeses se acostumbren a ser autónomos desde bien pequeñitos y se vayan a vivir por su cuenta a los 18 años.
Pero volvamos con Saili, que ha sonado el timbre (las notas de una balada al piano de Erik Satie) y entra en clase. Cursa 9º grado, el equivalente de 4º de la ESO en España. En la escuela de Saarnilaakson hay 400 alumnos y 40 profesores, médico, asistente social, psicólogo y hasta dentista. Y la ratio es de menos de veinte estudiantes por aula (en Finlandia, por ley, no puede haber más de 24). En la clase de mi hijo hay 34. Los compañeros de Saili son formalitos, por lo menos a primera vista. Y es que en el ideario del colegio, además de en la civilización europea y el multiculturalismo (hay clases de historia del islam o del catolicismo, aunque la población es mayoritariamente luterana), se hace un hincapié obsesivo en los buenos modales. Me asombra el respeto reverencial que le tienen a los profesores. «Sí, nos sentimos respetados y valorados por la sociedad. Ser maestro es una profesión de prestigio a la que solo aspiran los mejores. Y no basta con ser muy bueno en tu materia. Debes destacar también a la hora de saber transmitir tus conocimientos. Pero el respeto de los alumnos te lo ganas día a día. En 20 segundos lo puedes perder», explica Mati Karkkainen, docente de ciencias, en la sala de profesores, muy acogedora: un piano, una bandeja con bombones, cafeteras humeantes. Los maestros tienen un buen sueldo en comparación con los españoles, aunque algunos se quejan. Rocío no, desde luego. Esta madrileña imparte clases de español. «Cobro 1.800 euros por 15 horas semanales. El sistema no incentiva que trabajes más. Prefieren repartir el trabajo para que no haya paro. ¿Cómo? Aumentando mucho los impuestos a los que ganan más. A mí sólo me retienen el 10 por ciento. Pero a un médico que gane 5.000 euros le retienen la mitad. Además, tienes derecho a paro toda la vida. Tendría que pensármelo mucho para volver a España».
Ojo, a los niños finlandeses no les gusta el cole. Saili, que saca sobresalientes sin despeinarse, lo considera «demasiado fácil». Sus compañeros, menos brillantes, reconocen que hay que trabajar demasiado. Y Päivi Junkkari, profesora de inglés, recuerda su adolescencia como una etapa ingrata, de mucho sacrificio. «Los alumnos no vienen al colegio a pasárselo bomba. Es un trabajo. Pero saben que todos tienen las mismas oportunidades. Da igual a la escuela que vayan, en el centro de Helsinki o en un pueblo del Ártico. Todas tienen el mismo nivel». Kari Kajainen asiente. «Nos centramos en que la mayoría de los alumnos sean muy competentes. Que el nivel medio sea alto. No es una educación elitista. Preferimos que todos saquen aprobados y notables; que haya alumnos de matrícula no es una prioridad. Y, sobre todo, cuando vemos que alguno tiene problemas, le asignamos enseguida un profesor de apoyo. Tiene clases extra. Estamos muy pendientes y no dejamos que se retrase.»
Los deberes son sagrados. Y está muy mal visto que alguien copie, incluso por los mismos alumnos. Que alguien saque una chuleta es impensable. «En nuestra cultura son muy importantes dos valores: la honradez y el trabajo», comenta Päivi Junkkari. No es casualidad que Finlandia también encabece las estadísticas de transparencia y menos corrupción pública. Kari Kajainen apunta otra peculiaridad nórdica. No hay repetidores. Le digo que en España el 43 por ciento de los alumnos de Secundaria ha repetido curso alguna vez. Y que mi hijo, que siempre se salva al final, tiene incontables oportunidades para aprobar cada asignatura y, aun así, suelen quedarle un par para septiembre. Kajainen pone cara de asombro. «Aquí sólo tienes una oportunidad para aprobar un examen por la misma razón que la vida sólo se vive una vez. Y hay que aprovecharla. Si no apruebas, te quedas una hora más en clase hasta que demuestres que te lo sabes y si no, estudias en verano, pero la promoción es automática».
¿Dónde aprietan más las tuercas? «Sin duda, en la enseñanza de la lengua materna. Somos los primeros del mundo en ciencias y los segundos en matemáticas, pero el mayor reto de enseñar matemáticas es conseguir que los alumnos comprendan lo que leen, el enunciado de los problemas. Por eso lo fundamental es que lean. Y también es muy importante la enseñanza de lenguas extranjeras. El finés es una lengua minoritaria. Los alumnos también estudian sueco e inglés obligatoriamente. Y alemán, francés o italiano como optativas. Pero tienen una gran ventaja. Las películas y series de televisión extranjeras no están dobladas. Todas se pasan con subtítulos. Los niños se acostumbran desde pequeños a escuchar otros idiomas y, además, adquieren destreza lectora. Hay que leer rápido los subtítulos para no perder el hilo del programa», apunta Tuija Yrjö-Koskinen, profesora de inglés. Envidio la fluidez con la que todos hablan el idioma de Shakespeare en la clase de Sailu. E incluso chapurrean algunas palabras de español porque Los Serrano es la serie de moda.
La jornada de Saili es intensiva, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Pero las clases son muy breves: 45 minutos mal contados. Hay un recreo obligatorio al aire libre (los adolescentes se apretujan en la entrada porque en el patio hace frío) y una pausa de media hora para comer. Todo el horario está salpicado de breves descansos que hacen llevadero el día. Terminan frescos. No se los abruma con una montaña de materias. Las carteras son livianas. Se estimula el razonamiento crítico antes que la memorización. Hay clases distendidas, como baile de salón, teatro, arte digital, peluquería, artes marciales, hockey sobre hielo, esquí de travesía, ¡cocina! (Saili y su hermano Mikael aprendieron a cocinar en el colegio y preparan la cena en casa cuando les toca). También primeros auxilios, carpintería, soldadura o música. Los alumnos tocan el violín, la guitarra eléctrica u otros instrumentos, según sus preferencias. Y, sobre todo, se estimula el pensamiento crítico. Se invita a discutir. El sistema español margina el debate y la expresión oral. El alumno toma apuntes pasivamente, bosteza.
Saili vuelve a casa, juega un rato al hockey y hace los deberes. «Tardo de una a dos horas. Luego cuido de mi hermano Joel o cocino si no hay nadie más en casa. A las siete hemos cenado. Me conecto un rato al Messenger si mi padre no está trabajando en el ordenador. O juego a videojuegos de rol y de estrategia. Luego, me acuesto y me quedo leyendo hasta las once. Mis libros preferidos son las novelas de Julio Verne y todos los de Harry Potter. El último lo voy a leer en inglés».
Finlandia presume del mayor índice de lectura de libros y prensa de Europa. Tres veces por semana la familia toma la sauna en casa. «Lo hacemos juntos. Es el lugar donde se comentan las preocupaciones y los proyectos, donde se planean las vacaciones. Siempre buscando el sol. Hemos ido a Madeira, París y Túnez», explica Leena, su madre. Saili todavía no tiene claro qué quiere ser de mayor. «Químico, veterinario o diseñador de videojuegos.» Le pregunto si es feliz. Y me responde sin pestañear que sí.
Carlos Manuel Sánchez
http://www.xlsemanal.com/web/articulo.php?id=23997&id_edicion=2687
¿Por qué lo habitual en Finlandia es que un adolescente normalito termine Secundaria con notas excelentes, hablando un perfecto inglés y leyendo un libro a la semana, y aquí muy pocos consiguan algo remotamente parecido? Hemos viajado al país mejor clasificado por el informe Pisa para averiguarlo.
Les presento a Saili Sipilä. Tiene 15 años. Vive con sus padres y sus dos hermanos en Espoo, una ciudad de 360.000 habitantes a las afueras de Helsinki. He volado 4.000 kilómetros para conocerlo. ¿Por qué? Por dos razones: porque soy periodista y porque tengo un hijo de la misma edad. Como periodista, quiero saber por qué Saili, un adolescente normalito de Finlandia terminará la Secundaria con excelentes notas, hablando inglés a la perfección y leyendo un libro por semana. Lo típico para un finlandés. Como padre, quiero saber si es inevitable que mi hijo, Manuel, un adolescente normalito, acabe sus estudios obligatorios aprobando por los pelos, chapurreando cuatro palabras en inglés y sin el menor interés por la lectura. Lo típico para un español. ¿Hubiera sido diferente si hubiera nacido en Finlandia? ¿Qué comparaciones entre la educación finlandesa y la española puedo hacer como periodista? ¿Qué lecciones puedo aprender como padre?
Repaso en el avión los resultados calentitos del último informe Pisa, un examen trianual que mide las capacidades de los alumnos de 15 años de 57 países en ciencias, matemáticas y lectura. Participaron 375.000 estudiantes. En España, casi 20.000 alumnos de Secundaria de 686 coles e institutos. Veamos las notas. Ciencias: Finlandia, 1ª, 563 puntos. España, 31ª, 488 puntos. Si el aprobado lo marca la media de los países de la OCDE (491 puntos), ya tenemos el primer suspenso. Matemáticas: Finlandia, 2ª, 548 puntos, a sólo uno de China Taipei. España, 31ª, 480, a cuatro de la media de los países desarrollados. Segundo insuficiente. Lectura: Finlandia, 2ª (547), por detrás de Corea del Sur. España, 35ª (461), protagoniza además el peor descenso en comprensión lectora de los países de la OCDE (485) desde el último informe. Nuestros hijos no entienden lo que leen. A la cuarta línea de cualquier texto se pierden. Muy deficiente.
Tres cates en las tres asignaturas básicas. ¿Qué hacemos? ¿Castigamos de cara a la pared a los alumnos, a los padres, a los profesores, a las autoridades, a todos? Alemania cosechó unas calabazas semejantes hace tres años y la conmoción fue tan mayúscula que los políticos se pusieron las pilas y este año sus estudiantes han aprobado con nota. Aquí, el Gobierno culpa a Franco (la precaria educación de los padres dificulta la de los hijos). Además, la fiesta va por barrios, léase por comunidades autónomas. Los riojanos pueden sacar pecho: están en el grupito de cabeza. Los andaluces deberían ir pensando en las recuperaciones: en mates les gana hasta Azerbaiyán.
Taxi hasta Espoo. Son las siete de la mañana y todavía no ha amanecido. Ni lo hará. No veré el sol durante mi estancia en Finlandia. Cielos cubiertos y noche cerrada a las tres de la tarde. En esta época del año es un país en penumbra y con sus 5,3 millones de habitantes obsesionados en encender cirios, velas y lamparitas. Limosnas de luz. Llego a casa de los Sipilä a tiempo para ser invitado al desayuno familiar. No es lo habitual, porque cada uno suele tomar un bocado por su cuenta, pero ayer (6 de diciembre) fue el Día de la Independencia y la ocasión lo merece. Me sorprende que Saili no tenga puente, pues el festivo cae en jueves. Mi hijo enlazó cuatro días de vacaciones gracias al viaducto de la Constitución. En Finlandia, si una escuela hace puente (los centros tienen autonomía para toman estas decisiones), antes obliga a sus alumnos a salir algo más tarde cada día hasta completar las clases que se hubieran perdido.
Me descalzo, dejo los zapatos en el recibidor y converso con los Sipilä en calcetines mientras damos cuenta del café, los panecillos, el zumo de bayas y el queso lapón con mermelada. Seppo, el padre, es teólogo y se gana la vida traduciendo la Biblia. Domina una docena de idiomas, entre ellos arameo, copto y árabe clásico. Leena, la madre, es enfermera y trabaja en un hospital. Mikael, el hermano mayor, tiene 18 años y quiere estudiar Arte Dramático en la universidad, pero reconoce que las posibilidades de pasar el corte a la primera son escasas. Joel, el menor, de 12 años, es discapacitado psíquico y acude a un colegio de educación especial. La vivienda familiar es un dúplex de clase media en el centro urbano de Espoo. Lo de ‘urbano’ hay que matizarlo. Un bosque de abetos limita con la casa. «Nos mudamos aquí hace año y medio. El aire es muy puro». Espoo es la segunda ciudad de Finlandia en habitantes y la de mayor porcentaje de población universitaria en un país donde el 34 por ciento de los adultos tiene estudios superiores. «No hay apenas delincuencia. Nuestros hijos pueden pasear de noche con tranquilidad», explica el padre. Y Saili apostilla en un inglés prístino: «Finlandia es segura. Ni sunamis, ni terremotos… Me gusta vivir aquí». Yo les explico que me crié en la calle. Y eso es algo que se ha perdido en España, por los menos en las grandes ciudades. Que los niños puedan jugar al aire libre sin vigilancia.
Las ocho menos cuarto. Hora de ponerse los zapatos y salir camino de las respectivas ocupaciones. Saili coge el bus urbano (no hay autobuses escolares). El billete lo subvenciona el municipio. Por ley, ningún alumno puede vivir a más de cinco kilómetros de la escuela. Podría ir caminando, un paseo de veinte minutos, pero llovizna aguanieve y no le apetece. Saili tiene moto y bicicleta, como la mayoría de sus compis, pero sólo unos pocos desafían al frío en esta época. En el exterior, las instalaciones de la escuela Saarnilaakson dan una impresión espartana, excepto por el césped de los campos de deporte que la circundan. En la entrada no se ve a decenas de estudiantes apurando el primer pitillo de la mañana, como en los institutos españoles. Ni una colilla ni una hoja ni una pintada. «Aquí no se ensucia ni la nieve», me dice el fotógrafo.
En el interior, la limpieza resalta aún más. No hay garabatos en los pupitres ni en los aseos. Todo parece recién estrenado. Saarnilaakson es una escuela pública, como el 97 por ciento de los centros finlandeses, a diferencia de España, donde el 35 por ciento son privados. Por supuesto, es gratuita. Pero el equipamiento es el de un colegio caro en nuestro país. Las aulas disponen de un televisor con pantalla gigante de plasma, acuario de 200 litros con pececitos de colores, cocina con fregadero, medios audiovisuales, aire acondicionado, muchas plantas. Hay un ordenador por cada dos alumnos. Una docena de máquinas de coser en la clase de costura, aparatos de soldar, herramientas de carpintería, esquíes… Un gimnasio cubierto, un auditorio para las clases de teatro y un comedor con autoservicio. Todo en perfecto estado de revista. Los libros de texto son gratis (¡cómo duelen los 200 euros que tengo que desembolsar cada septiembre!), el material escolar es gratis, la comida es gratis. No parece demasiado apetitosa y los estudiantes reniegan, pero la comen. Al Ayuntamiento le cuesta 65 céntimos cada menú: un plato caliente, leche y fruta.
Tanta generosidad me pone los dientes largos. Y cuando Kari Kajalainen, profesor de matemáticas, me explica que si un niño quiere estudiar, puede llegar a ser médico o juez o ingeniero, lo que se proponga, si se esfuerza, aunque su familia sea pobre, pongo cara de incredulidad. «La educación de cada finlandés le cuesta 200.000 euros al Estado, desde que entra en la guardería hasta que sale de la universidad con su título. Es el dinero mejor empleado de nuestros impuestos. La presidenta del país, Tarja Halonen, se licenció en Derecho y proviene de una humilde familia de clase obrera. «Cuando regaño a mis alumnos, les digo que están malgastando el dinero de los contribuyentes». Y otra profesora, Päivi Ketola, me cuenta que los universitarios sólo han de pagar los libros y la comida (2.50 euros en la cafetería de la facultad). El Estado los ayuda a emanciparse con subvenciones para alquilar una vivienda y una paga. Todo el sistema está montado para que los finlandeses se acostumbren a ser autónomos desde bien pequeñitos y se vayan a vivir por su cuenta a los 18 años.
Pero volvamos con Saili, que ha sonado el timbre (las notas de una balada al piano de Erik Satie) y entra en clase. Cursa 9º grado, el equivalente de 4º de la ESO en España. En la escuela de Saarnilaakson hay 400 alumnos y 40 profesores, médico, asistente social, psicólogo y hasta dentista. Y la ratio es de menos de veinte estudiantes por aula (en Finlandia, por ley, no puede haber más de 24). En la clase de mi hijo hay 34. Los compañeros de Saili son formalitos, por lo menos a primera vista. Y es que en el ideario del colegio, además de en la civilización europea y el multiculturalismo (hay clases de historia del islam o del catolicismo, aunque la población es mayoritariamente luterana), se hace un hincapié obsesivo en los buenos modales. Me asombra el respeto reverencial que le tienen a los profesores. «Sí, nos sentimos respetados y valorados por la sociedad. Ser maestro es una profesión de prestigio a la que solo aspiran los mejores. Y no basta con ser muy bueno en tu materia. Debes destacar también a la hora de saber transmitir tus conocimientos. Pero el respeto de los alumnos te lo ganas día a día. En 20 segundos lo puedes perder», explica Mati Karkkainen, docente de ciencias, en la sala de profesores, muy acogedora: un piano, una bandeja con bombones, cafeteras humeantes. Los maestros tienen un buen sueldo en comparación con los españoles, aunque algunos se quejan. Rocío no, desde luego. Esta madrileña imparte clases de español. «Cobro 1.800 euros por 15 horas semanales. El sistema no incentiva que trabajes más. Prefieren repartir el trabajo para que no haya paro. ¿Cómo? Aumentando mucho los impuestos a los que ganan más. A mí sólo me retienen el 10 por ciento. Pero a un médico que gane 5.000 euros le retienen la mitad. Además, tienes derecho a paro toda la vida. Tendría que pensármelo mucho para volver a España».
Ojo, a los niños finlandeses no les gusta el cole. Saili, que saca sobresalientes sin despeinarse, lo considera «demasiado fácil». Sus compañeros, menos brillantes, reconocen que hay que trabajar demasiado. Y Päivi Junkkari, profesora de inglés, recuerda su adolescencia como una etapa ingrata, de mucho sacrificio. «Los alumnos no vienen al colegio a pasárselo bomba. Es un trabajo. Pero saben que todos tienen las mismas oportunidades. Da igual a la escuela que vayan, en el centro de Helsinki o en un pueblo del Ártico. Todas tienen el mismo nivel». Kari Kajainen asiente. «Nos centramos en que la mayoría de los alumnos sean muy competentes. Que el nivel medio sea alto. No es una educación elitista. Preferimos que todos saquen aprobados y notables; que haya alumnos de matrícula no es una prioridad. Y, sobre todo, cuando vemos que alguno tiene problemas, le asignamos enseguida un profesor de apoyo. Tiene clases extra. Estamos muy pendientes y no dejamos que se retrase.»
Los deberes son sagrados. Y está muy mal visto que alguien copie, incluso por los mismos alumnos. Que alguien saque una chuleta es impensable. «En nuestra cultura son muy importantes dos valores: la honradez y el trabajo», comenta Päivi Junkkari. No es casualidad que Finlandia también encabece las estadísticas de transparencia y menos corrupción pública. Kari Kajainen apunta otra peculiaridad nórdica. No hay repetidores. Le digo que en España el 43 por ciento de los alumnos de Secundaria ha repetido curso alguna vez. Y que mi hijo, que siempre se salva al final, tiene incontables oportunidades para aprobar cada asignatura y, aun así, suelen quedarle un par para septiembre. Kajainen pone cara de asombro. «Aquí sólo tienes una oportunidad para aprobar un examen por la misma razón que la vida sólo se vive una vez. Y hay que aprovecharla. Si no apruebas, te quedas una hora más en clase hasta que demuestres que te lo sabes y si no, estudias en verano, pero la promoción es automática».
¿Dónde aprietan más las tuercas? «Sin duda, en la enseñanza de la lengua materna. Somos los primeros del mundo en ciencias y los segundos en matemáticas, pero el mayor reto de enseñar matemáticas es conseguir que los alumnos comprendan lo que leen, el enunciado de los problemas. Por eso lo fundamental es que lean. Y también es muy importante la enseñanza de lenguas extranjeras. El finés es una lengua minoritaria. Los alumnos también estudian sueco e inglés obligatoriamente. Y alemán, francés o italiano como optativas. Pero tienen una gran ventaja. Las películas y series de televisión extranjeras no están dobladas. Todas se pasan con subtítulos. Los niños se acostumbran desde pequeños a escuchar otros idiomas y, además, adquieren destreza lectora. Hay que leer rápido los subtítulos para no perder el hilo del programa», apunta Tuija Yrjö-Koskinen, profesora de inglés. Envidio la fluidez con la que todos hablan el idioma de Shakespeare en la clase de Sailu. E incluso chapurrean algunas palabras de español porque Los Serrano es la serie de moda.
La jornada de Saili es intensiva, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Pero las clases son muy breves: 45 minutos mal contados. Hay un recreo obligatorio al aire libre (los adolescentes se apretujan en la entrada porque en el patio hace frío) y una pausa de media hora para comer. Todo el horario está salpicado de breves descansos que hacen llevadero el día. Terminan frescos. No se los abruma con una montaña de materias. Las carteras son livianas. Se estimula el razonamiento crítico antes que la memorización. Hay clases distendidas, como baile de salón, teatro, arte digital, peluquería, artes marciales, hockey sobre hielo, esquí de travesía, ¡cocina! (Saili y su hermano Mikael aprendieron a cocinar en el colegio y preparan la cena en casa cuando les toca). También primeros auxilios, carpintería, soldadura o música. Los alumnos tocan el violín, la guitarra eléctrica u otros instrumentos, según sus preferencias. Y, sobre todo, se estimula el pensamiento crítico. Se invita a discutir. El sistema español margina el debate y la expresión oral. El alumno toma apuntes pasivamente, bosteza.
Saili vuelve a casa, juega un rato al hockey y hace los deberes. «Tardo de una a dos horas. Luego cuido de mi hermano Joel o cocino si no hay nadie más en casa. A las siete hemos cenado. Me conecto un rato al Messenger si mi padre no está trabajando en el ordenador. O juego a videojuegos de rol y de estrategia. Luego, me acuesto y me quedo leyendo hasta las once. Mis libros preferidos son las novelas de Julio Verne y todos los de Harry Potter. El último lo voy a leer en inglés».
Finlandia presume del mayor índice de lectura de libros y prensa de Europa. Tres veces por semana la familia toma la sauna en casa. «Lo hacemos juntos. Es el lugar donde se comentan las preocupaciones y los proyectos, donde se planean las vacaciones. Siempre buscando el sol. Hemos ido a Madeira, París y Túnez», explica Leena, su madre. Saili todavía no tiene claro qué quiere ser de mayor. «Químico, veterinario o diseñador de videojuegos.» Le pregunto si es feliz. Y me responde sin pestañear que sí.
Carlos Manuel Sánchez
http://www.xlsemanal.com/web/articulo.php?id=23997&id_edicion=2687
jueves, 20 de diciembre de 2007
miércoles, 19 de diciembre de 2007
lunes, 17 de diciembre de 2007
sábado, 15 de diciembre de 2007
El voto en las democracias
La mayoría de la gente no piensa: ponen la confianza en una persona y solo creen lo que esa persona dice - es la base de las sectas, y por tanto son sectarios.
Solo un 5% de la gente es capaz de pensar por sí misma, y solo esos son capaces de cambiar su voto y disociar su prestigio personal con lo bien o mal que lo haga aquel que en su día pusieron su confianza.
Consecuencia: la democracia solo la viven ese 5%. Para el resto, la democracia solo les sirve para "elegir" a su dictador particular.
Hay una diferencia: si está relacionado con ideas religiosas, se le llama secta, pero el comportamiento del sectario es el mismo ya sea con la religion como con la política.
Solo espero no seas sectario del bando contrario, porque estarás en la misma situación.
Medítalo fríamente y verás como es así.
Solo un 5% de la gente es capaz de pensar por sí misma, y solo esos son capaces de cambiar su voto y disociar su prestigio personal con lo bien o mal que lo haga aquel que en su día pusieron su confianza.
Consecuencia: la democracia solo la viven ese 5%. Para el resto, la democracia solo les sirve para "elegir" a su dictador particular.
Hay una diferencia: si está relacionado con ideas religiosas, se le llama secta, pero el comportamiento del sectario es el mismo ya sea con la religion como con la política.
Solo espero no seas sectario del bando contrario, porque estarás en la misma situación.
Medítalo fríamente y verás como es así.
lunes, 19 de noviembre de 2007
jueves, 25 de octubre de 2007
Las lluvias torrenciales del 11 y 12 de octubre de 2007 en la Comunidad Valenciana
A partir del martes día 9 de octubre, una depresión aislada en niveles medios y altos situada sobre las Islas Británicas fue descendiendo en latitud hasta situar su centro el jueves 11 sobre la Comunidad Valenciana. Con el desplazamiento hacia el sur de la depresión en altura, se fue configurando un flujo de vientos del este en toda la troposfera, que fue progresando de norte a sur de la Comunidad, de forma que las precipitaciones se fueron desplazando desde Castellón en la mañana del día 11, hasta Alicante, en la madrugada y mañana del 12. En superficie, un potente anticiclón sobre Europa canalizaba un flujo de vientos del este con largo recorrido por el Mediterráneo. Uno de los elementos más importantes que explican las grandes acumulaciones de precipitación fue la focalización de un máximo de viento húmedo en capas bajas de la atmósfera sobre el sur de Valencia y Norte de Alicante. (16/10/07)
Las precipitaciones acumuladas superan los 400 l/m2 en algunas zonas montañosas del norte de la provincia de Alicante, entre Alcalalí, Orba y Vall d’Ebo. Gran parte de estas precipitaciones se produjeron en poco más de 12 horas, entre las 00 y las 14 horas del día 12. Se superaron los 300 l/m2 en una amplia zona de la montaña de las comarcas de La Marina Alta, en Alicante, y sur de la Safor, en Valencia, entre los ríos Serpis, Girona, Gorgos y Algar.
Climáticamente se puede calificar como uno de los históricos temporales de levante que sin una periodicidad determinada afectan a la Comunidad Valenciana. En la Marina Alta, existen algunos precedentes de temporales catastróficos, aunque no afectaron exactamente a la misma zona. Los días 1 y 2 de octubre de 1957 se registraron 878 l/m2 de precipitación acumulada en Jávea, que es la precipitación más importante registrada en España en 48 horas, superando las cantidades recogidas en varias poblaciones de Valencia en los primeros días de noviembre de 1987. El temporal del 3 de noviembre de 1987 es el que ostenta los valores más altos en 24 horas registrados hasta ahora en España, con 817 l/m2 en Oliva y 720 l/m2 en Gandia. En ese temporal se superaron los 400 l/m2 en Denia.
En el observatorio de Valencia “Viveros” la precipitación acumulada el pasado día 11 es la segunda más alta en el llamado día pluviométrico (precipitación acumulada entre las 8 de la mañana de un día y las 8 de la mañana del día siguiente) sólo por detrás de los 262.6 l/m2 acumulados el día 17 de noviembre de 1956.
Precipitación acumulada en la Comunidad Valenciana.Días 11 y 12 de octubre de 2007

Detalle de la precipitación acumulada en la Marina Alta.Días 11 y 12 de octubre de 2007
Las precipitaciones acumuladas superan los 400 l/m2 en algunas zonas montañosas del norte de la provincia de Alicante, entre Alcalalí, Orba y Vall d’Ebo. Gran parte de estas precipitaciones se produjeron en poco más de 12 horas, entre las 00 y las 14 horas del día 12. Se superaron los 300 l/m2 en una amplia zona de la montaña de las comarcas de La Marina Alta, en Alicante, y sur de la Safor, en Valencia, entre los ríos Serpis, Girona, Gorgos y Algar.
Climáticamente se puede calificar como uno de los históricos temporales de levante que sin una periodicidad determinada afectan a la Comunidad Valenciana. En la Marina Alta, existen algunos precedentes de temporales catastróficos, aunque no afectaron exactamente a la misma zona. Los días 1 y 2 de octubre de 1957 se registraron 878 l/m2 de precipitación acumulada en Jávea, que es la precipitación más importante registrada en España en 48 horas, superando las cantidades recogidas en varias poblaciones de Valencia en los primeros días de noviembre de 1987. El temporal del 3 de noviembre de 1987 es el que ostenta los valores más altos en 24 horas registrados hasta ahora en España, con 817 l/m2 en Oliva y 720 l/m2 en Gandia. En ese temporal se superaron los 400 l/m2 en Denia.
En el observatorio de Valencia “Viveros” la precipitación acumulada el pasado día 11 es la segunda más alta en el llamado día pluviométrico (precipitación acumulada entre las 8 de la mañana de un día y las 8 de la mañana del día siguiente) sólo por detrás de los 262.6 l/m2 acumulados el día 17 de noviembre de 1956.
Precipitación acumulada en la Comunidad Valenciana.Días 11 y 12 de octubre de 2007

Detalle de la precipitación acumulada en la Marina Alta.Días 11 y 12 de octubre de 2007
jueves, 4 de octubre de 2007
Videos del juez de menores Emilio Calatayud Pérez en Granada, hablando sobre la educación de los hijos
Lección magistral 1:
Lección magistral 2:
Lección magistral 2:
sábado, 8 de septiembre de 2007
Aborto: nuestro drama moral
El genocidio del aborto perdura por la desinformación en España cada día asesinan 200 niños,100000 al año es la1ª causa de muerte
Teresa de Calcuta, décimo aniversario de su muerte
Reflexiones de una madre( No al aborto):
10 años sin ella
lunes, 3 de septiembre de 2007
Perhaps Love - Quizás el Amor
Perhaps love is like a resting place
A shelter from the storm
It exists to give you comfort
It is there to keep you warm
And in those times of trouble
When you are most alone
The memory of love will bring you home
Perhaps love is like a window
Perhaps an open door
It invites you to come closer ( you wrote close)
It wants to show you more
And even if you lose yourself
And don`t know what to do
The memory of love will see you through
Oh, love to some is like a cloud
To some as strong as steel
For some a way of living
For some a way to feel
And some say love is holding on
And some say letting go
And some say love is everything
And some say they don`t know
Perhaps love is like the ocean
Full of conflict, full of pain (you wrote - change)
Like a fire when it`s cold outside
Or thunder when it rains
If I should live forever
And all my dreams come true
My memories of love will be of you
Words and music by john denver
Quizás el amor es como un lugar de reclinación
Un abrigo de la tormenta
Existe para darte comodidad
Está allí mantenerte caliente
Y en esas épocas del apuro
Cuando estás el más solo
La memoria del amor te traerá el hogar
Quizás el amor es como una ventana
Quizás una puerta abierta
Te invita a que vengas más cerca (escribiste cerca)
Desea demostrarte más
Y aunque te pierdes
Y poner el `t saben qué hacer
La memoria del amor te considerará a través
El Oh, amor a alguno es como una nube
A alguno tan fuerte como el acero
Para alguno una manera de vivir
Para alguno una manera de sentirse
Y algunos dicen que el amor está sosteniendo encendido
Y algunos dicen que dejando ir
Y algunos dicen que el amor es todo
Y algunos dicen que ponen el `t saben
Quizás el amor es como el océano
Por completo del conflicto, lleno de dolor (escribiste - el cambio)
Como un fuego cuando él frío del `s afuera
O trueno cuando llueve
Si vivo por siempre
Y todos mis sueños vienen verdad
Mis memorias del amor estarán de ti
Palabras y música de Juan Denver
lunes, 20 de agosto de 2007
La mayor selección de productos naturales de España, del campo a casa, directamente del productor
Bienvenidos a DirectodelCampo

Directodelcampo es la mayor selección de clasificados de productos del campo, directos del productor, sin intermediarios.
Cuando el consumidor solicita un producto, DirectodelCampo contacta con el productor, facilitándole todos los datos, para que pueda enviar el producto a casa del consumidor.
Todo el trato y contacto será entre consumidor y productor, siendo DirectodelCampo el orígen de dicho contacto
NUESTRO OBJETIVO
Nuestro objetivo principal es conseguir posicionarnos como el mejor portal en Internet de compra de productos alimentarios.
Con ello, obtendremos millones de visitas y de usuarios que busquen en nuestra web alimentos de calidad.
DirectodelCampo no vende, no compra, simplemente facilita el contacto entre consumidor y productor, mediante un sistema de anuncios clasificados gratuitos. El buscador de productos, el sistema de registro, o el sistema de solicitud por e-mail, hacen del proceso una forma fácil, rápida e intuitiva de establecer dicha relación consumidor - productor.
Los beneficios para el productor son, principalmente, obtener un precio justo por sus productos, al evitar los intermediarios, y poder disponer de un canal alternativo de venta que le dé soporte para la continuación de su actividad.
Los beneficios para el consumidor final son obtener productos de primera calidad a precios competitivos. Por ejemplo, al solicitar una caja de naranjas, el consumidor recibe las mismas sabiendo que éstas han sido recogidas del árbol pocos días antes, sin haber pasado por el proceso de frío. En éste y otros casos, el gusto y el aroma nada tienen que ver con los productos que podemos comprar habitualmente en un supermercado.
Ofrecemos al consumidor:
Un marco de relación directa entre el agricultor/productor y el consumidor final.
Máxima calidad de los productos, puesto que el productor es el mayor interesado en ofrecer lo mejor de su producción.
Un buscador de productos, mediante clasificación por categorías, rápido y eficaz.
Un sistema de calificación de los productos que permite evaluar y dar a conocer la propia opinión del consumidor.
Ofrecemos al productor:
Disponer de un canal de venta extra, donde poder vender sus productos a un precio adecuado, sin los enormes sobrecostes de los intermediarios.
Tener presencia en Internet con la garantía de una empresa fuerte y consolidada.
Independientemente de si dispone ya de su propia tienda en Internet. No competimos, le ayudamos a mejorar sus ventas.
DirectodelCampo es totalmente transparente en la relación del productor con los compradores/consumidores que se interesen por su producto.
Si ya está interesado, no dude en contactar con nosotros: info@directodelcampo.com
Fuente: http://www.directodelcampo.com/

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